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martes, 30 de julio de 2013

Como pez multicolor



Cuando los placeres se conjugan me siento como pez multicolor en su hábitat. Hace poco en una charla de café sobre la vida, me preguntaron:

 
-¿Qué harías en tu vida si el dinero no fuera limitante?- la respuesta era fácil, realmente fácil responderla.
 
-Viajar y tomar fotos- dije con simpleza.
 
Fue ahí cuando surgió la sugerencia de dedicarme a escribir sobre mis viajes en un blog e ilustrarlo con fotografías.
 
No se trataba de algo que no haya pensado nunca, en realidad pasaba la mayor parte de mi tiempo libre hundiéndome en esas narraciones de otros viajeros y  constantemente me inspiraban para hacerlo. Así que, es hasta hoy cuando me he animado a materializarlo.
 

 
Próximamente...

 

martes, 23 de abril de 2013

La cajita de sueños lágrimas derramó


Con las ilusiones hasta el cielo, la fe brillando y la esperanza de amiga, esperaba con todas las fuerzas de mi alma ser yo la que encontrara el sueño en la realidad...

Se trataba de Australia, ese país que desde que tenía 13 ansiaba conocer, gracias a aquellas series australianas que me dedicaba a ver y tanto disfrutaba. Era tanta la fascinación, que advertía con toda certeza a mis padres que cuando fuera grande me mudaría, tendría una casa a la orilla del mar, con adornos de bambú, montones de tablas de surf y sueños cumplidos. Tanta sigue siendo la fascinación, que al decir verdad, esas viejas historias de mi vida en el futuro no han cambiado. Sigo soñando como aquella niña de 13 años, que depositaba todas sus fantasías y jugaba con ellas cada que podía.

 Ahora soy Jacqueline de 21 años con ganas de elevarme al viento, volar, explorar y hasta perderme. El momento casi llega, ese momento que invocaba en el pasado con un: "cuando yo sea grande"...Por un momento creí que estaba por lograrlo, que quizá la noticia de la convocatoria de "Best Job in The World Australia" era una señal, me pertenecía: quería que me perteneciera. Se trataba del trabajo más perfecto- aún dudo en llamarlo trabajo- porque simplemente conjugaba todos los elementos que hace mucho deposite en aquella cajita de sueños y fantasías.

 Australia + viaje +aventura + naturaleza + fotografía + paga + 6 meses =sin palabras, esto es para mi y Dios me lo dijo.

 Fueron tantas las coincidencias, que me vi, lo sentí y hasta lo pude vivir. Apliqué para tal convocatoria dejándome abrir al viento, pensando que no me daría por vencida dejándolo de intentar por la complejidad que ello significaba. Quería sentir que había hecho mi mejor esfuerzo, quería sentir mi lucha sin presidentes y pensando que cualquiera que fuera el resultado estaría satisfecha, por mucho que frenéticamente lo deseara. No paraba de hablar de lo mismo, TODO el tiempo y a todo el mundo que supiera de mi y mis locuras.

Hoy, 24 de abril, era el día en que se resumía toda esa obsesión, el día en que sabría si de 48,000 personas me seleccionarían para formar parte de los 150 nominados para la siguiente etapa de proceso de elección.

Con el corazón agitado, la sangre inquieta y el hormigueo en todo el cuerpo, me asomé a la realidad, a esa lista que recién habían publicado.

"Jacqueline Huerta", "Jacqueline Huerta", "México", "Jacqueline Huerta"... repasaba con los ojos mientras y repetía mi  voz interior con aquellas ganas de ver mi nombre ahí, dentro de todos los que me robaron la posibilidad del sueño. Nunca apareció. Mi fuerza corporal y emocional se obstruyó, mis párpados cayeron junto con mis ilusiones y con la fe desgastada me dejé caer a la cama y comenzó a llover.

- "¿Qué pasó campeona?" -me cuestionaba mi yo, dentro de la humedad de mi desesperanza. -"¿Dónde quedó el optimismo, el espíritu de lucha, tu confianza?, ¿Ya te dejarás caer? " - seguía molestándome cuando sólo quería llorar y sentirme vulnerable por un momento...

No era para mi, no me pertenecía ese lugar, este no es el momento, existen razones que ahora no entiendo y no sé hasta cuando entenderé, pero me quedo con sed, una insaciable, que me hará llegar hasta ese arroyo y beber agua dulce, tan dulce como todo lo que aún sigo guardando en esa cajita. Tan dulce como puede ser no rendirse, caminar sobre el asfalto y disfrutar del camino...








jueves, 7 de marzo de 2013

Una se compromete y decide ser responsable con los sueños



Ya había hecho una lista mental de todas las cosas que tenía que hacer en los próximos días libres de escuela, pero como suelo preferir -¡BAM!- aquellas cosas, pocas veces marcan mi ritmo  y cambian el rumbo del viaje.

Me gusta creer que el mundo conspira y busca la manera de colocar nuestros ojos frente a estímulos que  sobresaltan la energía apoderándose de tu cuerpo y mente.  Esta es mi historia...

De alguna extraña manera, echándome un clavado en el mundo virtual, escuchando música y expuesta a tantos sitios e información, llegué a un a blog de viajeros (de esos que tanto me fascinan y logran enajenarme), pero en esta ocasión se trataba de una joven viajera de nacionalidad Argentina envuelta por las mismas pasiones que a mi me asechan: viajar, escribir, leer, vivir, registrar con fotografías y estar siempre en movimiento descubriendo el mundo, por mencionar algunas cuantas.

Es admirable, inspirador y apasionante el grado de identificación que puede haber entre los humanos. Al sumergirme en sus historias y relatos se me inquieta la sangre, siento como los químicos naturales juegan en mi cabeza, elevan la excitación producidas por esas imágenes mentales que suelo crear motivándome  a la acción.


"Hay tantas como yo",  "no soy la única", "es que piensa igual que yo", "somos un club que nació y creció con ese espíritu, sin duda el mejor de todos"- pensaba al tiempo que leía. La euforia no cesaba...
Sin duda fue un tipo de reunión de emociones, sí, todos los sentimientos asistieron para encontrarse dentro de mi.

Por lado, sentí que el tiempo se me iba de las manos y que no estaba teniendo la vida que deseo; que no estoy haciendo lo que amo;  llegó también ese temor a que pasados los años me diera cuenta de que no aproveché mis días y me lamentara; me comparé con ella, la autora del blog, la que siguió sus sueños y convicciones y en la que yo me quiero convertir.

En algún momento le sirvió de inspiración y ahora funciona conmigo:




Renuncio a lo establecido a lo predicho, a lo que se supone.
Renuncio a lo correcto, a lo que se debe, a lo que se espera.
Renuncio al no sentir, a esperar la jubilación.
Renuncio a comprar una vida y pagarla por el resto de mis días.
Renuncio a la mentira de creer que la felicidad se acuña en lo material,a los plazos fijos y a las cuotas sin interés.
Renuncio y me despojo, de ese disfraz de hombre bien.
Renuncio al no saber qué hacer y adhiero al calor del sol.
Renuncio al futuro y a la seguridad,ya que son los padres de todas las trampas.
Renuncio a no ser responsable y a no escuchar mi corazón,al dejarme para después y al conocido "algún día".
Renuncio a la no reflexión, a la no contemplaciónY al miedo de todos los padres todos”

Scarlet.


martes, 10 de enero de 2012

Un atardecer estrellado.









Jamás había dedicado una tarde playera a cazar estrellas de mar, y debo decir que me devolvió el éxtasis. Fue como ver una lluvia de estrellas, pero en la orilla del mar, medio enterradas y como jugando a las escondidas entre ellas. (yo me invité a su juego)

La puesta de sol adornando el placer de mi aventura y también dediqué varios minutos a jugar con el sol, posaba y se divertía conmigo.

Estas son fotos de esas que no planeas, en las que no buscas vestuario ni locación; no existen pruebas de iluminación ni modelo humano por maquillar. Lo defino como regalos de la naturaleza que con suerte y una cámara puedes convertir en memorables fotografías.