jueves, 16 de mayo de 2013

¿No te has cansado?



No te has cansado de venir a visitarme cada noche, de atravesarte por mi otra vida, esa que sólo vivo indefensa, envuelta entre cobijas, en ausencia de los sentidos y engañada por la fantasía.

No te has cansado de atarme el alma a tu recuerdo, de embriagarme con tu sombra, de mis sobresaltos infinitos cada vez que te apareces por aquí, pero nunca en carne, hueso y corazón.

Scarlet.

lunes, 6 de mayo de 2013

Andar por la tierra






Muchas veces me he cuestionado cuánto de nuestro tiempo desgastamos sin hacer lo realmente queremos, sin decir lo que sentimos y pensamos, ocultando nuestra verdadera esencia por miedo a sentirnos vulnerables, diciendo que “si”, cuando realmente queremos decir “no”; dejando de ser quien realmente somos, sacando nuestra mejor cara para agradar a los demás,  subestimándonos, comparándonos con los otros, tratando de ser la persona que las demás desean que seamos, creyéndonos incapaces, viviendo en el futuro o clavados en el pasado, responsabilizando a otras personas de nuestra propia felicidad, sobreviviendo a nuestras propias exigencias,  amenazados por el “tengo que” o “debo de”, evitando o ahogando nuestros sentimientos,  sin ser conscientes de nosotros mismos, sin salir de nuestra zona de confort por miedo a arriesgarnos y “perder”….¿Cuánto tiempo de nuestra corta y valiosa vida olvidamos que estamos aquí únicamente para ser felices y disfrutar del camino del aprendizaje?

Desgraciadamente, invertimos mucho tiempo gastando energía en cosas o situaciones que no valen la pena y así se nos va la vida. Quizá algún día nos volveremos atrás y lleguemos a lamentarnos por todo lo no hicimos y quisimos. Pensar en que un día pueda llegar ese momento en el  que me lamente y no me quede tiempo para resolverlo, realmente me aterra.  Creo que uno de los mayores errores del ser humano es creer que tenemos tiempo. Cuando eres consciente de que la vida es un momento, -este momento en que yo estoy escribiendo, ese momento en que, quizá, tu puedas estar leyendo y preguntándote a que me refiero- esa es la vida, ese es el tiempo del que disponemos, el pasado ya se convirtió en historias y el futuro no existe, lo único que tenemos es esto, el hoy, el aquí y ahora. Nuestra única oportunidad para detenernos, mirar adentro y a nuestro alrededor, brincar la acera, comenzar a volar y disfrutar del viaje es hoy.

En este mundo hemos hecho años de escuela, con la esperanza de aprender un cumulo de conocimientos que supuestamente nos ayudaran a que nuestra vida sea más placentera y la verdad aún no estoy segura de quesea así , o bien, que ese realmente sea su objetivo o haya otro de fondo. La formación educativa, se ha limitado a la transmisión de información, en su mayoría, información inaplicable para la vida y las cosas importantes, sólo es un puñado de información que no invita a la reflexión, el análisis o la creatividad y que ocupa gran parte de nuestro pensamiento.

¿Por qué desde pequeños no nos enseñan a confiar en nosotros mismos, a valorarnos únicamente por ser quien somos, a sentir alegría por ser esa persona aún con carencias  y debilidades,  a soñar y sabernos capaces, a ser autosuficientes, a comunicarnos, a conocernos y reconocer nuestros sentimientos, a respetarnos primero a nosotros mismos?... ¿Por qué? Quizá la respuesta a mi pregunta tenga que ver con intereses económicos y políticos que no sean tema para este momento.

Total si ya estamos consientes de que somos nosotros mismos los que debemos empezar a trabajar por nuestra propia autoestima, será más fácil alcanzar un vida más plena, llena de oportunidades y sueños cumplidos.

Personalmente, la autoestima representa la base de todo nuestro andar por la tierra, con ella podemos hacer que el camino, aun con riesgos, “fracasos”, miedos… siga sorprendiéndonos. Pues son inimaginables las ventajas que se tiene cuando encontramos el amor dentro de nosotros: relaciones enriquecedoras, ser asertivo, empático, respetuoso, autosuficiente, experimentar el sentimiento de merecer, saber dar y recibir, brindarle el gran valor que tiene cada ser humano, por el simple hecho de serlo,  felicidad, confianza en nosotros mismos y la certeza de tener una vida para vivirla y disfrutarla.


Scarlet.




martes, 23 de abril de 2013

La cajita de sueños lágrimas derramó


Con las ilusiones hasta el cielo, la fe brillando y la esperanza de amiga, esperaba con todas las fuerzas de mi alma ser yo la que encontrara el sueño en la realidad...

Se trataba de Australia, ese país que desde que tenía 13 ansiaba conocer, gracias a aquellas series australianas que me dedicaba a ver y tanto disfrutaba. Era tanta la fascinación, que advertía con toda certeza a mis padres que cuando fuera grande me mudaría, tendría una casa a la orilla del mar, con adornos de bambú, montones de tablas de surf y sueños cumplidos. Tanta sigue siendo la fascinación, que al decir verdad, esas viejas historias de mi vida en el futuro no han cambiado. Sigo soñando como aquella niña de 13 años, que depositaba todas sus fantasías y jugaba con ellas cada que podía.

 Ahora soy Jacqueline de 21 años con ganas de elevarme al viento, volar, explorar y hasta perderme. El momento casi llega, ese momento que invocaba en el pasado con un: "cuando yo sea grande"...Por un momento creí que estaba por lograrlo, que quizá la noticia de la convocatoria de "Best Job in The World Australia" era una señal, me pertenecía: quería que me perteneciera. Se trataba del trabajo más perfecto- aún dudo en llamarlo trabajo- porque simplemente conjugaba todos los elementos que hace mucho deposite en aquella cajita de sueños y fantasías.

 Australia + viaje +aventura + naturaleza + fotografía + paga + 6 meses =sin palabras, esto es para mi y Dios me lo dijo.

 Fueron tantas las coincidencias, que me vi, lo sentí y hasta lo pude vivir. Apliqué para tal convocatoria dejándome abrir al viento, pensando que no me daría por vencida dejándolo de intentar por la complejidad que ello significaba. Quería sentir que había hecho mi mejor esfuerzo, quería sentir mi lucha sin presidentes y pensando que cualquiera que fuera el resultado estaría satisfecha, por mucho que frenéticamente lo deseara. No paraba de hablar de lo mismo, TODO el tiempo y a todo el mundo que supiera de mi y mis locuras.

Hoy, 24 de abril, era el día en que se resumía toda esa obsesión, el día en que sabría si de 48,000 personas me seleccionarían para formar parte de los 150 nominados para la siguiente etapa de proceso de elección.

Con el corazón agitado, la sangre inquieta y el hormigueo en todo el cuerpo, me asomé a la realidad, a esa lista que recién habían publicado.

"Jacqueline Huerta", "Jacqueline Huerta", "México", "Jacqueline Huerta"... repasaba con los ojos mientras y repetía mi  voz interior con aquellas ganas de ver mi nombre ahí, dentro de todos los que me robaron la posibilidad del sueño. Nunca apareció. Mi fuerza corporal y emocional se obstruyó, mis párpados cayeron junto con mis ilusiones y con la fe desgastada me dejé caer a la cama y comenzó a llover.

- "¿Qué pasó campeona?" -me cuestionaba mi yo, dentro de la humedad de mi desesperanza. -"¿Dónde quedó el optimismo, el espíritu de lucha, tu confianza?, ¿Ya te dejarás caer? " - seguía molestándome cuando sólo quería llorar y sentirme vulnerable por un momento...

No era para mi, no me pertenecía ese lugar, este no es el momento, existen razones que ahora no entiendo y no sé hasta cuando entenderé, pero me quedo con sed, una insaciable, que me hará llegar hasta ese arroyo y beber agua dulce, tan dulce como todo lo que aún sigo guardando en esa cajita. Tan dulce como puede ser no rendirse, caminar sobre el asfalto y disfrutar del camino...








jueves, 7 de marzo de 2013

Una se compromete y decide ser responsable con los sueños



Ya había hecho una lista mental de todas las cosas que tenía que hacer en los próximos días libres de escuela, pero como suelo preferir -¡BAM!- aquellas cosas, pocas veces marcan mi ritmo  y cambian el rumbo del viaje.

Me gusta creer que el mundo conspira y busca la manera de colocar nuestros ojos frente a estímulos que  sobresaltan la energía apoderándose de tu cuerpo y mente.  Esta es mi historia...

De alguna extraña manera, echándome un clavado en el mundo virtual, escuchando música y expuesta a tantos sitios e información, llegué a un a blog de viajeros (de esos que tanto me fascinan y logran enajenarme), pero en esta ocasión se trataba de una joven viajera de nacionalidad Argentina envuelta por las mismas pasiones que a mi me asechan: viajar, escribir, leer, vivir, registrar con fotografías y estar siempre en movimiento descubriendo el mundo, por mencionar algunas cuantas.

Es admirable, inspirador y apasionante el grado de identificación que puede haber entre los humanos. Al sumergirme en sus historias y relatos se me inquieta la sangre, siento como los químicos naturales juegan en mi cabeza, elevan la excitación producidas por esas imágenes mentales que suelo crear motivándome  a la acción.


"Hay tantas como yo",  "no soy la única", "es que piensa igual que yo", "somos un club que nació y creció con ese espíritu, sin duda el mejor de todos"- pensaba al tiempo que leía. La euforia no cesaba...
Sin duda fue un tipo de reunión de emociones, sí, todos los sentimientos asistieron para encontrarse dentro de mi.

Por lado, sentí que el tiempo se me iba de las manos y que no estaba teniendo la vida que deseo; que no estoy haciendo lo que amo;  llegó también ese temor a que pasados los años me diera cuenta de que no aproveché mis días y me lamentara; me comparé con ella, la autora del blog, la que siguió sus sueños y convicciones y en la que yo me quiero convertir.

En algún momento le sirvió de inspiración y ahora funciona conmigo:




Renuncio a lo establecido a lo predicho, a lo que se supone.
Renuncio a lo correcto, a lo que se debe, a lo que se espera.
Renuncio al no sentir, a esperar la jubilación.
Renuncio a comprar una vida y pagarla por el resto de mis días.
Renuncio a la mentira de creer que la felicidad se acuña en lo material,a los plazos fijos y a las cuotas sin interés.
Renuncio y me despojo, de ese disfraz de hombre bien.
Renuncio al no saber qué hacer y adhiero al calor del sol.
Renuncio al futuro y a la seguridad,ya que son los padres de todas las trampas.
Renuncio a no ser responsable y a no escuchar mi corazón,al dejarme para después y al conocido "algún día".
Renuncio a la no reflexión, a la no contemplaciónY al miedo de todos los padres todos”

Scarlet.


sábado, 2 de marzo de 2013

Quiero


Quiero dedicarte noches, historias, sonrisas y caricias; quiero desatar tus delirios y que los vuelvas míos; quiero soñar despierta y embriagarte con mi aroma, quiero que respondas a mis llamados con besos y poesía; y al caer la noche, quiero desafiar a "siempre"...contigo.

Scarlet.

martes, 19 de febrero de 2013

Nublado regreso


Un regreso que no mostraba razones, un regreso contemplativo, uno de esos en los que no se encontraban motivos en la obscuridad. Parecía asecharme, nublarme los ojos, tomar mi cuerpo y encarcelar mis delirios.

La pasión enemiga más que amiga, de serenidad intranquila y la incongruencia de protagonista colgada en las estrellas. El brillo como vela humeante, flotaba dejando rastro del camino recorrido. Prohibido voltear para atrás – me advertía. Las luces ya se han de encender, atenta que algo está por preludiar...

Scarlet.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La vida es mucho más.


Parece que la vida no deja de ser una cuestión de poder. Desde pequeños nos educan para alcanzar el éxito, ¿Y cuál es este éxito? ... nos dicen que conseguir el mejor puesto de trabajo, buscar el reconocimiento de los demás, obtener el empleo más remunerado, coleccionar títulos y grados académicos. De manera que nos hacen creer y, realmente creemos, que la realización de nuestra existencia esta regida por el logro de estos fines. Nos pintan esta realidad, de tal modo que en esto fundamentan la valía del ser humano como si fuera la única razón por la que una persona vale y eso es precisamente en lo que no estoy de acuerdo.

A diario observo a tantas personas que concentran y gastan toda su energía compitiendo con los demás, asegurándose de tener el mejor coche, el mejor puesto de trabajo, el recurso económico para asistir a los    lugares más prestigiados, luchando por verse impecables, tener los aparatos tecnológicos del momento, el grado académico más elevado, por verse más jóvenes y hasta por tener la mayor cantidad de seguidores en alguna red social... ¿Pero cuántos de nosotros nos ocupamos por convertirnos un mejor ser humano al término de cada día?

Nuestra vida es mucho más que todo esto, considero que las personas no valemos por nada de lo anterior, sino por nuestra calidad humana. La cuestión es que las indusdrias, al igual que nuestro sistema, está interesado en hacernos creer lo que creemos para así convertirnos en esclavos del sistema: trabajar, producir, ganar y, luego... trabajar, producir, ganar y así muchas veces nos perdemos de las cosas más maravillosas de la vida. Ellos únicamente sacan lo que quieren de nosotros, mientras lo obtengan todo esta bien, pero realmente nos les importamos, no les importa la manera en qué nos sintamos o estemos y tampoco es que tengan la obligación de hacerlo, simplemente tenemos que darnos cuenta de cómo funciona, pues si no nos cuidamos nosotros mismos, en realidad nadie más lo hará.

A veces cuando hablo de mis sueños o aspiraciones me he llegado a conflictuar conmigo misma y con los demás, por el simple hecho de no desear lo deseado por la gran mayoría.  Tengo la convicción de que la vida es para disfrutarse,  divertirse y hacer lo que amas. Para mi la clave de la felicidad está en hacer lo que quieres en el momento lo quieras.


Scarlet.